March 27, 2018

Definiciones y excusas

Hace unos días me tocó conversar con un niño de unos 13 años de edad. Aparentemente la semana anterior él se había molestado bastante por algo que escuchó a un compañero de clases decir. El niño entró a su salón  y empezó a tumbar las bancas y los libros. Tengo entendido que tuvieron que llegar varios para poder controlarlo.

Este joven fue enviado a mi oficina. Cuando entró,  en lugar de ver a un chico enojado con mirada desafiante, me encontré con un pequeño con mucho miedo.

–A ver, amiguito. Cuéntame qué fue lo que pasó.

–Lo que pasa es que yo tengo un problema de ira desde kinder.

Levanté el brazo y le dije que hiciera una pausa. En pocos segundos el niño me había revelado la creencia que había provocado su conducta. Él tenía la definición y la excusa perfecta, porque si desde kinder tenía ese problema, ni modos. Los demás tendremos que adaptarnos a sus arranques y arrebatos, porque después de todo, eso escapa de su control.

Anoche conversé con una niña de 15 años que ha faltado mucho a la escuela. Cuando le pregunté por qué, su respuesta fue: –Es que yo soy muy enfermiza y siempre ando resfriada.

Levanté el brazo y le dije que analizara lo que me acababa de decir. Ella tenía la definición y la excusa perfecta, porque eso de ser enfermiza es grave. Sus padres y maestros tendrán que adaptarse a su inasistencia porque, ni modos, eso es lo que le ha tocado.

Recuerdo una vez hace varias décadas cuando una amiga me comentó que todos los sábados de noche sin falta le daban fuertes dolores de cabeza.

¿Qué sucedió primero: el pensamiento o la manifestación de dicho pensamiento? Es decir, en el primer caso, ¿el niño empezó a arrebatarse y luego le dijeron que tenía un problema de ira, o le dijeron que tenía un problema de ira y por lo tanto empezó a arrebatarse?

Lo cierto es que cada uno es lo que cree que es y cada uno logra lo que cree que puede lograr. No es cuestión de suerte ni de un ser supremo que prefiere a algunos mientras que les da vida dura a otros. Es entender que nuestras palabras tienen gran poder y que debemos tener mucho cuidado con lo que creemos sobre nosotros mismos y lo que decimos… porque se cumple.

¿Hay excepciones? ¡Pues por supuesto! Pero que esto quede claro: eso de ser víctima de las circunstancias es opcional.

2 Comments

  1. Karol March 27, 2018 5:45 pm

    En efecto, como escucho a diario a la gente decir que aquello me pasa por tal motivo….que yo soy así por esto. Sin saber que esas declaraciones son afirmaciones y les dan todo el poder; nuestros pensamientos y declaraciones mueven nuestro mundo personal y así mismo nos proyectamos. Que triste que pasemos todo nuestra vida sin saber el poder que tenemos de hacer mejor nuestro días.

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  2. Joy Philip April 1, 2018 6:07 am

    Siempre me ha molestado esa noción de que soy así por x o y situación. Tengo una amiga con la cual trabajo que siempre me dice eso. Es que soy nerviosa por la influencia que mi madre tuvo en mi y ella es nerviosa e insegura por ende yo soy así y siempre tenemos un debate porque yo le contestó en inglés: this is not a one size fits all kind of thing. Además le digo que si va a seguir viviendo en su niñez, va para 50 este año, su futuro se ve muy poco alentador.
    Si yo me hubiese creído toda la partida de sandeces negativas que he escuchado a lo largo de mi vida, ya tengo 54 años, no hubiese logrado la paz mental, gozo, éxito y porvenir provechoso que disfruto hoy. Si, las palabras son poderosas y no hay que ser víctima de ninguna circunstancia.

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