abril 25, 2017

Límites

Muchos de los problemas más grandes que enfrentamos en nuestra vida personal vienen como consecuencia de no estar dispuestos a establecer límites. Cuando esto sucede, permitimos que las personas a nuestro al rededor abusen de nuestra confianza. Muchas veces esto nos llena de resentimiento. Todos queremos ser buenos y generosos, pero necesitamos saber hasta dónde estamos dispuestos a llegar y cuánto estamos dispuestos a dar.

Mira lo que sucede con el tiempo. Todos recibimos las mismas 24 horas, pero algunos creen que el tiempo de ellos vale más. Y hasta cierto punto lo entiendo si lo vemos por el lado profesional y la capacidad para generar ingresos. Pero eso no significa que alguien puede ocupar el tiempo de otra persona pidiendo favores que duran horas o haciéndole esperar. Recuerdo hace varios años que conocía a una mujer que llamaba a uno por teléfono y fácilmente pasaba más de una hora hablando de todo y de nada. Recuerdo que a veces me sudaba la oreja. Era difícil cortarla porque simplemente saltaba de un tema a otro y no habían momentos de silencio. Al final de una de sus llamadas me sentía agotada y molesta por todo lo que no pude hacer por estar pegada al teléfono. Todo cambió el día que decidí establecer un límite y le dije desde el inicio que estaba muy ocupada y no podía conversar con ella. Ahora que lo pienso, nunca más me llamó.

Algo similar ocurre con el dinero. Hay personas que siempre están en una tragedia económica. Uno quiere ayudar por todo lo que se nos ha enseñado de niños. Pero piden prestado y no lo pagan y si uno va a cobrarles, ponen mala cara. En la universidad tuve un profesor que nos decía que él nunca prestaba dinero. Que cuando alguien le pedía prestado él evaluaba a ver si era una cantidad que estaba dispuesto a perder. Si no era mucho, lo regalaba porque no quería escuchar mentiras ni excusas en el momento de cobrar.

Hace varios años un familiar me pidió prestado cierta cantidad de dinero porque estaba confrontando dificultades y quería completar sus estudios. Con gusto se lo di. A los pocos meses hubo una actividad y ambas acordamos mandar a hacer empanadas y compartir el costo. Llegó el día de la entrega y yo no estuve presente así que a ella le tocó pagar mi parte. En cuanto llegué me atacó con altanería diciendo que le pagara de una vez esos $5 que ella había puesto por mí. Irónicamente, ella todavía me debía $200.

Lo de los límites también aplica a las relaciones. Recientemente conversé con un señor que me contó que su pareja se enojó con él y le exigió que se bajara del carro. El problema es que estaban en el corredor y él no tenía dinero ni celular. Así que le tocó caminar por varias horas hasta encontrar ayuda. Cuando no estableces límites claros en tu relación te conviertes en víctima. Desde la primera vez este joven debió hablar con claridad y explicar que no toleraría ese tipo de trato. No lo hizo y por lo tanto se repitió un total de cuatro veces.

No tengas miedo de establecer límites claros. Algunos se ofenderán o se molestarán. Esa es su decisión. Lo importante es que tú habrás sido leal a ti mismo. A veces nos dejamos llevar porque no queremos que piensen mal, pero la verdad es que tu opinión de ti misma es mucho más importante que la de los demás. Si sigues actuando como si tu tiempo no valiera y todos tienen derecho a pisotearte, estás abriendo la puerta para sufrir de un sinnúmero de dolencias tanto físicas como emocionales.

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2 Comments

  1. Mercia Van Horne abril 26, 2017 4:09 am

    Siempre, el control de nuestra vida es siempre nuestra. Qué horrible que en el momento en que nos distraemos, relajamos, o si confiamos demasiado; te abusan, hieren y, cuidado: puedes hasta perder tu fe. O sea… la vida es dura, no dejes que nadie te encuentre desprevenido. Te puede costar hasta la vida!
    Lo más molesto, doloroso es que, el ser humano es así. hay que tomas uno a la vez para no volvernos ermitaños. comienza por mirarte más tiempo al espejo.

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  2. Karina abril 27, 2017 10:55 am

    Así mismo es, hasta tú familia abusa de tú tiempo como sino valiera igual al tiempo de ellos.

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