Lugares Seguros para Mujeres

En los tiempos bíblicos, Dios ordenó que se establecieran por todo Israel ciudades de refugio. Números 35:6 dice:

De las ciudades que recibirán los levitas, seis serán ciudades de refugio. A ellas podrá huir cualquiera que haya matado a alguien… (Nueva Versión Internacional)

Estas ciudades servían de albergue para todos aquellos que habían cometido un homicidio no intencional. Según la tradición, los sacerdotes se aseguraban de que los caminos que conducían hacia estas ciudades estuvieran en excelentes condiciones y contaran con suficiente señalización para guiar al fugitivo.  Las puertas de estas ciudades nunca se cerraban y allí se podía encontrar protección, ayuda y descanso.

Las ciudades de refugio ya no existen como tales; hoy día existen otros métodos para encargarse de los homicidas. Sin embargo el concepto es aplicable a nuestro diario vivir pues a pesar de todos nuestros avances en la comunicación, los índices de soledad entre las mujeres van en aumento. Según algunos expertos esto puede deberse a que en estos tiempos muchas más mujeres viven solas que hace 50 años.

Todas, en algún momento, hemos experimentado la soledad. A veces  se busca ese aislamiento por períodos cortos por motivos de privacidad. Aquí nos referiremos a la soledad desagradable que produce sentimientos negativos de ansiedad y melancolía.

 

Según los psicólogos, la soledad es cuando no se mantiene comunicación significativa con otras personas o cuando se percibe que las relaciones sociales no son satisfactorias. Esto nos indica que muchas mujeres pueden estar sintiéndose solas pero no muestran ningún “síntoma” aparente.

Fuimos creadas como seres sociales y necesitamos establecer y mantener relaciones que nos hagan sentir satisfechas, seguras, aceptadas y amadas. Lastimosamente en nuestro mundo actual la soledad se ha convertido en una forma de vida para muchas. A pesar de que día tras día miles de mujeres sienten angustia por no tener a una persona con quien conversar y compartir, se han resignado y acostumbrado a la soledad.

Generalmente la soledad es una experiencia indeseada similar a la depresión y la ansiedad. Es distinta del aislamiento social deliberado, y refleja la percepción del individuo respecto a sus relaciones sociales, ya sea porque estas relaciones son escasas, insatisfactorias o demasiado superficiales.

La mujer moderna sufre de dos tipos de soledad: la emocional y la social.  En la soledad emocional se carece de una relación intensa, satisfactoria y segura con otra persona. La sociedad tiende a pensar que solo una mujer soltera sufre de este tipo de soledad. Se les asegura a las jóvenes en edad de matrimonio que al casarse nunca más sufrirán de soledad.

No obstante, la realidad es otra porque una mujer casada puede sufrir de este tipo se soledad si no ha logrado establecer un vínculo emocional satisfactorio con su esposo. Además, se puede padecer de soledad emocional aun estando rodeada de muchas personas.  Por ejemplo, salir a festejar todos los fines de semana no es antídoto para la soledad.

Por otro lado, la soledad social consiste en la no pertenencia a un grupo que ayude a compartir intereses y preocupaciones. Grupos tales como clubes, organizaciones religiosas, grupos de asistencia social, coros o conjuntos musicales, círculos de lectura, gremios, asociaciones y otros.

Es muy común en nuestro mundo encontrar mujeres que solamente hablan con su familia, sus compañeros de trabajo y acaso sus vecinos. Sin embargo hay muchas otras que se ven constantemente rodeadas de “amigos”, que siempre están en fiestas y parrandas, pero sufren también de soledad. La razón es que muchas mujeres temen establecer relaciones íntimas con aquellos que las rodean porque temen ser rechazadas o defraudadas.  Estas mismas mujeres utilizan expresiones como nadie me entiende, todos son hipócritas, solo te  hablan cuando necesitan algo, etc. Esto se puede deber a que en el pasado tuvieron una experiencia desagradable, o sencillamente de tanto escuchar esas expresiones de otros se las creyeron.

Establecer una relación emocional segura y satisfactoria con otras personas requiere de varios elementos:

1.    Se necesita estar dispuesta a compartir tiempo, ideas, secretos, opiniones.

2.    Requiere estar dispuesta a guardar las confidencias.

3.    Debe haber cierta química entre las personas. Es casi imposible establecer una buena relación con una persona a quien no soportas.

4.    La competitividad tiene que desaparecer.  Estamos programadas para competir, y esa actitud no puede formar parte de una relación emocional saludable.

La mayoría de las mujeres que sufren de soledad no tienen ni la menor idea de por qué se encuentra en esa condición y qué hacer para vencerla.

Por otro lado tenemos a aquellas mujeres que están sufriendo solas alguna situación perturbadora: violencia doméstica, infidelidad, abuso sexual, abuso de poder, problemas económicos, desempleo, rebeldía de los hijos, enfermedades terminales. Algunas saben a quién recurrir para encontrar ayuda médica, ayuda legal o consejería, pero todas necesitan más que eso. Necesitan un lugar seguro en el cual puedan sentirse en la libertad de abrir su corazón y compartir sus temores y deseos más profundos. Todo esto sin ser juzgadas, rechazadas o maltratadas.

Por eso, al igual que en los tiempos bíblicos, es necesario que establezcamos lugares en los que una mujer pueda refugiarse y en donde se sienta emocionalmente segura y satisfecha.  Un lugar en donde la mujer aprenda que no está sola y que no tiene que sufrir en silencio.

Al utilizar la palabra “lugar” no nos referimos a un edificio físico en sí, sino a un ambiente creado por las otras personas que se encuentran allí, sea cual fuere su posición. Un lugar seguro no es un club de chismes en donde se pierde tiempo destruyendo y juzgando a otras mujeres. Tampoco es una agrupación de mujeres que toman el té y comen galletitas mientras discute los asuntos más superficiales posibles.  Como lugar seguro queremos decir una atmósfera de adiestramiento  que inspire y capacite a las participantes para que vivan su mejor vida.

¿Cuáles serían algunas de las características sobresalientes de aquellas que pertenecen a un sitio tal?

1.    Por sobre todo, necesitas manifestar amor incondicional. No importa lo que hayas escuchado que hizo, sigues amando a la persona.

2.    El amor incondicional va de la mano de la aceptación.  Si amas, aceptas. No importa cuán diferente sea a ti.

3.    Si amas y aceptas, no puedes dar cabida a los prejuicios.  Es indispensable no juzgar.  Indiferentemente de tu opinión sobre las razones por las cuales otra mujer está en la situación en que esté, no es tu prerrogativa juzgarla.

4.    Confidencialidad.  Todas las mejores amigas tienen otra mejor amiga o un esposo o novio a quien le cuentan todo.  Tienes que comprometerte firmemente a no revelar a más nadie  lo que se discute, comenta o comparte en el lugar seguro.

5.    Disponibilidad.  ¿Estás disponible para dedicarle tiempo a otras mujeres que necesitan de ti? ¿Cuánto tiempo por semana puedes apartar para escuchar y alentar?

6.    Disposición. Necesitas tener un espíritu dispuesto a aprender. Yo no lo se todo, y tú tampoco. Además, necesitas estar dispuesta a enseñar.  De poco te sirve adquirir un conocimiento y llevártelo a la tumba.  Debes compartir alegremente la información que posees que pueda servir para enriquecer la vida de otras.

7.    Positivismo.  Se ha comprobado que una actitud positiva prolonga la vida y embellece a la mujer. Elimina de tu mente los pensamientos negativos de derrota.

8.    Humildad. El hecho de que otras sufren situaciones que tú nunca tendrás que sufrir debe llevarte a tus rodillas en agradecimiento a Dios por Su misericordia para contigo.  Nunca debes sentirte superior o mejor que aquellas mujeres quebrantadas.

9.    Saber abrazar.  Nada sana tan inmediatamente como un buen abrazo.  Debes estar dispuesta a tocar con amor. Un abrazo puede hacer que otra se sienta amada, aceptada, conectada

10. Un deseo inquebrantable de mejorar el mundo. A veces pensamos que nuestro granito de arena no tendrá efecto en el planeta. Pero si interpretas como “tu mundo” a aquellas personas con las cuales llegas en contacto todos los días,  te darás cuenta de que en realidad puedes hacer mucho para que la vida sea más placentera.

11. Confianza en Dios. Para Dios no hay nada imposible. Siempre recuerda que si permaneces en fe y pones tu confianza en Dios, Él hará maravillas en tu vida y te bendecirá para que seas bendición para otras.

Para crear un lugar seguro, no necesitas de un salón finamente decorado, ni necesitas de un grupo multitudinario de personas.  Si estás comprometida a extenderle la mano a alguna otra mujer, tú puedes convertirte en ese salvavidas, en esa esperanza.

Mi consejo personal es afíliate a otra persona que comparte tu visión y con quien puedas trabajar.  A veces cuando intentamos hacer las cosas solas, sin la ayuda de otras, nos desanimamos,  no logramos nuestros objetivos y como consecuencia un excelente concepto sucumbe.  Por eso siempre es bueno tener a alguien a quién puedas rendirle cuentas, alguien que te anime y a quien tú puedas animar en los momentos difíciles, alguien que pueda contribuir ideas valiosas y dar realimentación (feedback) sincera.

Hay miles de mujeres sufriendo de soledad crónica que necesitan unas palabras de esperanza, un abrazo, aceptación, amor incondicional.  Un lugar seguro faculta a la mujer para que ella pueda levantarse y vivir su mejor vida. Una mujer envestida es un agente de cambio poderoso en la sociedad.

 

 

 

 

 

 

Cuestionario

 

Escogeréis para vosotros ciudades para que sean vuestras ciudades de refugio(Números 35:11)

La mujer del siglo XXI necesita un lugar seguro y privado a donde pueda acudir para sentirse protegida, donde pueda encontrar alguien con quién conversar, y un lugar en el que pueda recibir fortalecimiento emocional para su vida personal.

1.    ¿Alguna vez te has sentido sola aun estando en un grupo?

2.    ¿Será posible que el hecho de no sentirse segura pueda causar que una mujer se sienta sola aunque esté rodeada de personas?

3.    ¿Cuál es el ingrediente principal que tú necesitas para sentirte segura en un lugar?

4.    ¿Cuáles actitudes pueden convertirse en obstáculo para que un lugar sea seguro?

5.    ¿Cuáles deben ser las características de un ambiente seguro?

6.    ¿Qué papel juega la autoestima en una actitud juzgadora?

7.    ¿Qué es el amor incondicional?

8.    ¿Son la aceptación y el amor incondicional la misma cosa?

9.    ¿Cuán importante es la autenticidad en un lugar seguro?

10. ¿Garantiza que todas las participantes serán amigas íntimas el hecho que forman parte de un ambiente seguro?

11. ¿Debe existir alguna sanción para alguna que quebrante el convenio de la confidencialidad en un lugar seguro?

 

Resumen

  • Las estadísticas muestran un incremento preocupante de la soledad en mujeres, incluyendo mujeres casadas.
  • Muchas mujeres optan por “sufrir en silencio” porque no conocen de algún organismo que les provea un ambiente libre de prejuicios en el cual puedan descargar sus emociones y obtener apoyo.
  • Las mujeres tenemos la capacidad de nutrirnos mutuamente, necesitamos tomar provecho de eso.
  • Es importante que el lugar seguro ofrezca amor y aceptación incondicional sin distingo de etnicidad, status económico y edad.
  • Un lugar seguro también debe proveer oportunidad para que las mujeres crezcan y se fortalezcan emocionalmente.

 

 

 

 

Bibliografía

http://revista.consumer.es/web/es/20011001/interiormente/

http://www.sermoncentral.com

 

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