junio 4, 2019

No es tan difícil

Hace unas semanas empecé a planificar un viaje para celebrar mi medio siglo. Me contacté con tres agencias de viaje por correo electrónico.  A cada agencia le envié la misma nota en la que explicaba con detalles lo que quería y las fechas de viaje para que me dieran un presupuesto.  Sé que muchas personas creen que las agencias de viajes están en peligro de extinción, pero yo prefiero no pasar horas tratando de recopilar información en linea; que alguien que sepa me ayude. Por lo menos mientras exista esa opción.

Después de unos días recibí respuestas de las tres agencias. La agencia #1 ofrecía un paquete en otro destino, la agencia #2 cambió por completo las fechas y solamente una propuesta (agencia #3) estaba cerca de lo que yo había especificado.  Decidí intentarlo otra vez. Volví a dar detalles claros en cuanto a la fecha, el destino, el tipo de vuelo, separé la información en puntos… fui lo más clara posible.

La agencia #3 respondió a los pocos días con información atinada. Esperé unos días para ver si las otras dos me contactarían. Como no lo hicieron me fui a la agencia #3 para finalizar los detalles y hacer el pago. Mientras esperaba ya en la recepción de la agencia #3, recibí emails de las agencias #1 y #2. La #1 nuevamente me ofreció un paquete hacia un destino que no estaba en mi lista. La #2 insistía en que debería viajar en noviembre en lugar del mes especificado porque en ese mes hay más días libres en Panamá.

Algunos insisten que el sistema educativo ha fallado. Yo creo que va mucho más allá de eso. Es como una combinación de varias situaciones negativas, porque aunque una persona durante su niñez no haya recibido la mejor educación le toca como adulto responsabilizarse y actualizarse.

No es posible que después de cierta edad insistamos en leer a medias, no analizar, tener pésima ortografía y ser mediocres en nuestro trabajo. Es posible que los agentes no tuvieron tiempo para hacer buenas propuestas; puede ser que estaban demasiado ocupados. Pero cuando tú aceptas un empleo también debes aceptar hacerlo bien.

Hubiese preferido una respuesta tipo «estamos demasiado ocupados y ahorita no podemos responder a su correo», o que  me hubiesen pedido que me apersonara a la oficina para afinar los detalles. Pero eso de responder– con toda la amabilidad– pero sin resolver, se ha vuelto común. Sin embargo sigue siendo inaceptable.

Me toca reparar en casa para asegurarme que mis hijas no caigan en esa costumbre, porque la mediocridad no solo es contagiosa, también es cómoda.

2 Comments

  1. Mercia Van Horne junio 4, 2019 11:57 pm

    La falta de profesionalismo competitivo parece estar afianzandose. En Panamà hay gente brillante y capaz. Por un tiempo estuve muy triste porque tuve que renunciar de dos lugares distintos por que los jefes eran inmaduros y poco profesionales. Muchos me dijeron que se adaptan y aprenden a vivir con eso por que hay que pagar deudas y otros compromisos. Y yo…

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    • Dinorah junio 5, 2019 6:37 am

      Uf! Te comprendo. Es estresante y agotador tener que lidiar con personas así

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