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Lo que realmente significa

Hace más de 30 años durante mi primer viaje por la universidad inicié el proceso largo de auto-descubrimiento que ha durado varias décadas. Debido al círculo en el que crecí, obviamente  mi actitud fue interpretada como falta de humildad. Hubo momentos en los que dudé de mi proceso porque  cuando uno es joven sigue creyendo que todos los adultos siempre saben más. Con el tiempo aprendí que esa creencia es peligrosa y a través de los años se ha prestado para muchas situaciones de abuso de autoridad.

Recuerdo un sábado de noche cuando nos permitían a los estudiantes conversar libremente con personas del sexo opuesto (esto lo tendría que explicar en otro blog) que me acerqué a un grupo mixto para conversar. Uno de los chicos, un brasileño, estaba contando un chiste. Al final del chiste todos rieron menos yo. Inmediatamente él se disculpó pensando que yo no había podido entender el chiste por su acento. Le expliqué que sí había entendido el chiste, pero no lo hallé gracioso.

En ese momento varias chicas me miraron mal. Aparentemente, ya que el brasileño era guapo y cotizado, de alguna manera para ellas eso significaba que estábamos todas obligadas a reírnos de todos sus chistes. Lo que ellas no sabían es que ya yo llevaba demasiados años actuando como otros querían, vistiendo según la idea de modestia impuesta por otros y tomando decisiones que eran convenientes para otros. Reírme de un chiste sólo para quedar bien ya no era parte de mis planes.

Cuando nos dedicamos a tratar de vivir según los deseos de otros corremos el riesgo de perder nuestra esencia.

Si realmente deseas sentir paz interior te va a tocar escogerte a ti misma. Esto no es egoísmo; es aprender a obedecer tu intuición. Cuando las personas dicen “sé tú misma” lo que realmente quieren decir es “permite que tu intuición te guíe”.  Esto implica aprender a ser leal a tus propios deseos, pensamientos y necesidades.

Tu intuición es tan respetuosa que cuando llevas años ignorándola, simplemente baja el volumen. Tu intuición no es la voz en tu cabeza; es más como un conocimiento profundo en tu pecho y lo escucharás cuando aprendas a amar el silencio.