Blog

Lo que persiste

Este año parece haber sido uno de contradicciones. Muchas personas reaccionaron con total asombro por la cantidad de apoyo que recibió Donald Trump en las pasadas elecciones de los EU. A pesar de que circularon cientos de videos en los que claramente se demostraban sus tendencias racistas y la carencia de respeto hacia las mujeres, hubo muchos que creyeron en él. Algunos se escondieron detrás del hecho de que él está en contra del aborto y del matrimonio entre personas del mismo sexo. Y por esos dos motivos, se hicieron de la vista gorda. Otros mantienen que no fue que les gustara él, si no que detestaban más a su contrincante. En fin, cada pueblo tiene el gobierno que se merece, dicen, ¿no?

A raíz de haber decidido darle el poder a un hombre que se cree mejor que todo el mundo, han surgido muchos incidentes de racismo abierto en contra de judíos, afroamericanos, latinos, musulmanes… cualquier persona que no es considerada caucásica. Me pregunto si es que en verdad han aumentado los casos de abuso o si es que ahora con las camaritas y esto de las redes sociales, es más fácil divulgar lo sucedido.

Lo cierto es que dudo mucho que una persona que no era racista pueda despertar un buen día y decir: ¿Sabes qué? ¡Hoy sembraré odio!

No. Creo que eso lo llevaba desde siempre bien escondidito detrás de una sonrisa, una biblia y ojos medio cerrados.

Lo que resistes persiste. ¿Sabes qué significa eso? Que muchas personas decidieron disimular sus verdaderos sentimientos en lugar de aceptarlos y trabajar para deshacerse de ellos. Ocultaron su odio por todo lo ‘diferente’ detrás de una aceptación falsa e hipócrita. Ahora que ya no es necesario disimular, todo lo que resistieron salió a flote porque lo que resistes persiste. Sigue allí por más que lo escondas y algún día habrá una fuga. Entonces todos pondrán carita de sorpresa cuando sientan el hedor asfixiante del odio. Nunca pensaron que algo los desenmascararía. Creyeron que con sus sonrisas y alabanzas, se sanaría el odio profundo generacional.

El odio hacia otras razas y culturas es señal de complejo de superioridad. El complejo de superioridad está fundamentado en sentimientos profundos de inferioridad. El miedo a no ser reconocido, a no ser visto, a no ser suficiente, a que llegue otro y que sea mejor que uno, a que se lleve todo el crédito y toda la atención.

El amor propio y la aceptación de uno mismo es lo único que desintegra el racismo. Porque cuando tu corazón está lleno de amor divino por ti, no te creerás mejor que nadie. Aceptarás a cada ser humano como una extensión de esa divinidad.

Lamentablemente la gente se llena de una sensación falsa que les hace creer que son superiores. Tratan de callar lo que nunca calla porque en el fondo está una vocesita que les dice constantemente ‘no eres suficiente, no vales nada y otros pueden lograr lo mismo o mejor que tú aunque vengan de circunstancias menos ventajosas.’ Porque lo que resistes, lo que ignoras, lo que te rehusas a aceptar, lo que no quieres resolver… persiste.

images

2 comentarios en “Lo que persiste

  1. Muy lamentable, la diversidad es fabulosa, que mal tenemos de creernos superiores en todo, que falta de humildad y amor propio…..amo y respeto cada cosa que se mueve en esta tierra, siento tanto respeto por lo demás y todo aquello que nos permite vivir aquí, que no se como se puede tener tanto odio por dentro, y como dices es una elección de cada uno vivir así y lo más triste es lo que le dejamos a nuestras futuras generaciones.

  2. Asi, es el odio, una emocion dificil de ser aceptada, pero no imposible de trabajar en ella, seria bueno en mi opinion realizar talleres del manejo de las emociones (IE), ya que este mundo va corriendo, y nosotros en el tambien, si vemos hay falta de conversaciones profundas, del conociemento del uno al otro, o de la simple pero muy importante empatia hacia los demas, explotamos por cosas que luego nos hacen tener problemas, y asi vamos por la vida lastimando a otros o siendo lastimados, ahora es que es tan necesario aprender a sobrevellar las cargas, en un mundo donde leer ya no es interesante, la tecnologia se usa de forma inapropiada, informados pero tan desinformados a la vez.

    Sldos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *