No seas metiche

Digamos que es culpa de las redes sociales, pero hoy día la gente anda mucho más entrometida que antes. Por algún motivo que desconozco muchos creen que no solamente merecen tener acceso a ti las 24 horas, sino que también tienen derecho a meterse en tus asuntos privados. Vivimos en la época de preguntas indiscretas y cámaras listas para grabar cualquier error que cometas en público o en privado.

Si te soy honesta siento que estos últimos cinco años han sido una invasión constante.

Yo soy una persona extremadamente privada. También soy sumamente introvertida y detesto conversaciones sobre temas poco trascendentales. Entiendes, entonces, mi molestia cuando recibo mensajes de texto de números desconocidos que solamente dicen ‘hola’. Ahora imagina mi incomodidad cuando personas que no están en mi radar hacen preguntas indiscretas sobre cosas que realmente no les incumbe.

Lo más interesante es que cuando uno decide no responder, se ofenden. ¿Es en serio? ¿Desde cuándo mi vida privada es asunto tuyo?

Si se enteran que te sientes mal ya quieren saber tu historial médico. Si pierdes o ganas peso quieren asegurarse de decírtelo (como si uno no tuviera espejo en casa) y preguntar por qué. Si se enteran que empezaste una relación quieren saber dónde se conocieron, cómo, cuándo es la boda y si están invitados. Si se enteran que una relación terminó salen con una lista larga de preguntas tontas porque creen que tienen derecho a conocer los detalles íntimos de tu relación. 

Juran que tú necesitas escuchar sus puntos de vista o recibir su aprobación porque confunden el nivel de importancia que tienen en tu vida. Te dan miradita de lástima y ponen la vocecita esa inocente que te alerta que lo que realmente van a hacer es juzgarte porque tu relación terminó.

Lo más cómico es que a veces los que más quieren saber detalles de la ruptura son los que más problemas esconden. Supongo que sienten que si se enfocan en tu dolor no notarás el de ellos.

Esto de establecer límites claros va adquiriendo más importancia a medida que la tecnología avanza. Si tú eres del club de metiches de doy un consejo:

Vive tu vida y permite que los demás vivan como les dé la gana. No es tu deber enterarte de todos los detalles de la vida de otras personas, no es obligatorio opinar y definitivamente no tienes derecho a juzgar.

Si has sido víctima de los curiosos:

  • Establece límites claros. Esto puede significar no contestar llamadas/mensajes de ciertas personas si sabes que te incomodarán con sus preguntas.
  • Aprende a defenderte. Cuando te hagan preguntas indiscretas que no estás dispuesto a responder, pregúntales: ¿Por qué quieres saber? y si insisten diles: No voy a contestar eso.
  • Recuerda que si abres la puerta- aunque sea un poquito- para que se metan en tus asuntos será difícil cerrarla después.

De paso, los famosos (atletas, actores, artistas, celebridades) también son seres humanos y tienen derecho a la privacidad. No juzgues, no critiques, no condenes.

En conclusión, aprende a respetar la privacidad de TODAS LAS PERSONAS aunque sean familia. No ganas nada bueno enterándote de los detalles de la vida de los demás. De hecho esa actitud hace que pierdas credibilidad y oportunidades.