Una vez más

Creo que muchas personas no entienden la diferencia entre lo que es entretenimiento y lo que es educativo.

A través del tiempo han habido varios que creen que la vida debe ocurrir así mismo como en las novelas y otros que creen que las canciones románticas son terapia de pareja. Con la llegada de las redes sociales la distorsión es mucho mayor, porque ahora cualquier desquiciado se tira de experto y gana seguidores. Y aunque parezca ilógico ha habido un aumento en el discurso de odio porque es muy fácil esconderse detrás de una pantalla para lanzar generalizaciones y acusaciones infundadas.

Queda claro que cada uno ve el mundo según su propia perspectiva, pero muy a menudo esta perspectiva depende de las cuentas que sigues en redes sociales. Esto lo entendí cuando leí un meme que decía «si no sufres de depresión es porque no estás prestando atención».  Miles de individuos le dieron ‘like’ a esa idea peligrosa obviamente porque en sus cuentas de Instagram y TikTok se conectan con personas que han normalizado la depresión y la han descrito como incurable e inevitable.

Es por cosas como estas que es tan importante tomar tiempo para desarrollar el análisis y el pensamiento crítico. Es lo que hace la diferencia entre los que siguen a ciegas a los ‘influencers’ y los que sacan sus propias conclusiones.

La semana pasada les expliqué a mis estudiantes que es posible rechazar al patriarcado sin rechazar a los hombres. Algunos me miraron con cara de confusión. El patriarcado es una ideología que ha dominado la mayor parte del mundo durante varios siglos. Este sistema enaltece al sexo masculino como superior y merecedor de posiciones de liderazgo, particularmente en política, religiones, medicina y negocios. A la vez el patriarcado le resta poder e importancia a la mujer asignándole posiciones de servidumbre y sumisión. Muchas veces la define como propiedad del hombre. (Cuidadito con esas canciones ‘románticas’).

Es lógico que hoy día muchos rechacemos este sistema. 

El problema viene cuando en redes sociales se les insta a las mujeres jóvenes a rechazar por completo la figura masculina por ser representante del patriarcado.

No toman en cuenta dos detalles importantes:

1. Muchos hombres también son víctimas del patriarcado

2. Muchas mujeres defienden, promueven, lucran  y participan del patriarcado

Esto solamente lo va a entender una persona que ha aprendido a analizar y, como buena maestra, te permitiré encontrar tus propios ejemplos para ilustrar ambas declaraciones.

Por mientras te recuerdo que el 50% de tu ADN fue contribución de una mujer y el otro 50% fue contribución de un hombre.  Hacer una generalización y declarar que odias a los hombres (o a las mujeres, según el caso) es decir que inevitablemente odias la mitad de ti.  Un discurso de odio NUNCA puede estar fundamentado en el amor propio; se basa en autodesprecio.

Las redes sociales, las canciones, las películas y las novelas son para entretenimiento. Usa el razonamiento lógico, el sentido común y el análisis para experimentar el mundo a través de tu propio lente.