Atajos

Cuando camino en las mañanas no escucho música; por lo general voy escuchando algún audiolibro o un podcasts. Algún día te contaré por qué.  El asunto es que a veces estoy tan concentrada en la trama del libro o en la discusión que sin querer bajo la velocidad. (También me rio a carcajadas o sonrío espontáneamente o me enojo y las personas que van pasando juran que es con ellos). Para no atrasarme y mantener cierto ritmo me fijo en las personas que van caminando o trotando lentamente frente a mí y trato de mantener la misma distancia pues así me doy cuenta que no he bajado mi velocidad. Lo sé, suena complicado pero me funciona.

Hace unos días estaba midiendo mi velocidad usando como punto de referencia a tres trabajadores que iban como a una cuadra por delante. Todo iba bien hasta que decidieron tomar un ‘atajo’ por unos arbustos.   A los diez minutos volví a ver a los tres señores delante de mí y estaban a la misma distancia. No habían adelantado nada. Era obvio para mí que el atajo no servía, pero ellos seguramente no lo sabían.

Me puse a pensar en esta era de la inmediatez que ha traído una obsesión con atajos. Algunas personas sólo escuchan que tal sistema o tal  programa ahorra tiempo y sin verificar ni comparar, lo creen. Sucede en todos los ámbitos, hasta con medicamentos o tratamientos.

Sin embargo hay ciertas cosas para las que los atajos no funcionan. Las relaciones, por ejemplo. Sigue siendo importante construir una relación poco a poco con mucha paciencia, hechos y buena comunicación.  Otro ejemplo es el éxito. Sí, han habido personas que han logrado cosas grandes ‘de la noche a la mañana’, pero la realidad es que toma años llegar a la cima y depende de muchos factores (como tu definición de ‘cima’, por ejemplo).

2020 fue un año diferente. Hay muchas personas que alcanzaron sus metas pese al COVID-19, pero para otros hubo cosas que no se pudieron lograr. Es posible que pasará mucho tiempo antes de que nos repongamos de los efectos económicos y emocionales de esta pandemia. No te desesperes. Si no lograste nada no te castigues ni te juzgues. No trates de tomar atajos para ponerte al día.

A veces los atajos nos ahorran tiempo y dinero. Pero con mucha frecuencia son como una cortina de humo. Tómate todo el tiempo que necesitas para reponerte del 2020. Y cuando ya estés bien, échale ganas al 2021. Recuerda que pase lo que pase tu eres maravilloso, eres suficiente y mereces disfrutar de lo mejor de esta vida.

2 comentarios en «Atajos»

  1. Profundo, acertado y atinado. Ciertamente es una oportunidad para reflexionar, recuperarse y organizar los pasos a seguir. Que maravilla, justo lo que necesitaba leer!

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