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Competencias infantiles

Recientemente alguien me envió por Facebook una frase que decía más o menos que  “las niñas compiten entre ellas, las mujeres se apoyan”. Me dejó pensando y hasta lo compartí en mi muro.  ¿No es una triste realidad que muchas mujeres pasan toda la vida comparándose con, luchando en contra de y siendo desleal a otras mujeres?

¿Cuántas veces no has entrado a una oficina y antes de ser atendida recibes un escaneo completo por las demás mujeres en el lugar?  Es más, esta semana estuve haciendo fila en un banco cuando una mujer como de unos 30 años entró y me miró de pie a cabeza sin disimular. ¿No te ha sucedido? ¿Se lo has hecho a otras mujeres? ¿Qué significa?

Nunca serás feliz si pasas todo el tiempo compitiendo con otras.  Algunas se desviven por vestir de cierta manera para impresionar a gente que ni les cae bien. Y ¿qué es eso de andar desanimando a tus “amigas” diciéndoles que están gordas cuando bien sabes que no es cierto? Conocí a una mujer que cada vez que me veía tenía algo negativo que decir sobre mi ropa, mi peso o mi cabello. ¡Y lo más triste es que ella siempre andaba desarreglada!

Cuando formas el hábito de ofender o ridiculizar a otras mujeres, quien queda mal eres tú.

Recuerdo una vez que quedé atrapada en una conversación en la que una mujer trataba de convencerme de lo adinerada que era. Cuando notó que no causaba impacto alguno, abrió su cartera y me mostró todas sus tarjetas de crédito. En verdad quedé impresionada. ¡Me impresionó la opinión tan pobre que tenía de sí misma!

Muchas mujeres se endeudan con tal de comprar réplicas de marcas famosas, como si eso aumentara su valor como persona.  Y en sus ojos veo el vacío. Ese vacío que  se vuelve inevitable cuando no sabes quién eres y crees que la única manera en que puedes verte bien, es mirando mal a otros.

 

 pink rose

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