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Cuando un divorcio sale muy caro

Me encanta mi trabajo. Soy creyente de que a uno le debe apasionar lo que hace y si no es así, significa que es hora de hacer algunos cambios.

Como ya mencioné anteriormente, no hay nada nuevo bajo el sol. Por lo tanto diariamente escucho cientos de versiones de la misma historia.

Últimamente he notado un aumento en los casos de parejas que ya no desean estar juntos, pero que permanecen viviendo bajo el mismo techo. A veces hasta siguen compartiendo la misma cama, simplemente porque separarse les sale muy caro o es inconveniente de alguna manera.

Estas son algunas de las excusas que escucho de muchos hombres:
-No me he ido de la casa porque en verdad no tengo para dónde mudarme
-Me he quedado porque me sale muy caro ir a pagar alquiler si ya tengo que pagar la hipoteca de la casa donde vivimos
-El presupuesto no me da, por eso he tenido que quedarme
-No quiero dejar a mis hijos
-No puedo mantener otro hogar con mi salario
-Me iré en cuanto cancele algunas deudas pendientes

Estas son algunas de las excusas de muchas mujeres:
– Si lo echo, no me alcanza para pagar las cuentas
– Si le digo que se vaya, no tendrá a dónde vivir
– No podría sentirme a salvo en esta casa sola. Por eso no le he pedido que se vaya
– Él me puso las baldosas, no lo puedo echar
– Si le digo que se vaya, de seguro que mi vecina hace una fiesta. No le quiero dar ese gusto
– Si le digo que se vaya, se irá a vivir con la otra. No voy a permitir eso

Los cuentos son muchos y son repetitivos. Pero ¿valdrá la pena vivir así? ¿Tendrá sentido permanecer en una relación de esta índole simplemente por el factor económico, por el ‘qué dirán’ o por venganza? ¿Será cierto que es de mayor beneficio para los hijos que permanezcan juntos aunque van a pelear como salvajes día y noche?

La vida es muy corta y uno no puede darse el lujo de desperdiciar ni un momento en relaciones que no edifican y no aportan nada positivo. Además, las peleas y discusiones entre parejas que ocurren delante de los niños (aunque estén en otro cuarto, pues no son sordos) son considerados como abuso infantil.

¿Estoy diciendo con esto que todo el mundo debe separarse? Por supuesto que no.

Mi punto es el siguiente: quedarte es tu decisión. Puede ser que tus razones sean válidas y puede que no lo sean. Lo importante es que si has decidido quedarte, no desperdicies el tiempo quejándote, maldiciendo, torturando a tu pareja o justificando tu decisión.

Vive y deja vivir pues al irnos de este mundo nuestra mayor contribución son aquellas personas que engendramos. Ellos no aprenden de lo que decimos, si no de lo que ven que hacemos.


hang_in_there / Foter / CC BY

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