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Lo que queremos

Existe un gran abismo entre lo que queremos y lo que estamos dispuestos a hacer para conseguirlo. Dicen que soñar es gratis y la verdad es que es importante tener sueños. Pero lamentablemente demasiadas personas pasan horas soñando pero ni un segundo moviéndose en dirección de esos sueños. Puede ser que no se creen capaces de lograr esas metas o puede ser que creen que es demasiado complicado o simplemente no están realmente interesados en hacer los cambios necesarios porque implicaría nadar en contra de la corriente.

Te doy un ejemplo:

Muchos miraron el emotivo discurso de despedida del Presidente de los Estados Unidos. Durante ese discurso, él dedicó varios minutos para hablar acerca de lo que su esposa significa para él. Con pañuelo en mano, le dijo abiertamente que estaba orgulloso de ella. El público le dio una ovación de pie a esta gran mujer mientras limpiaban lágrimas.

Esta mañana muchas personas compartieron esa parte del discurso y algunas mujeres comentaban que deseaban encontrar a un hombre así. Varias admitieron que lloraron al escuchar y sentir el gran amor que él expresaba por ella.

Quieren un hombre como ese, pero no están dispuestas a ser una mujer como esa.

Una relación de ese calibre no es casualidad ni suerte. Es el resultado de dos personas que decidieron levantarse cada mañana y escogerse el uno al otro. Eso no es para cobardes ni para conformistas. Es para aquellos que entienden que una relación NO ES 50-50, más bien es el 100% todo el tiempo.  Eso significa que el cuento ese de ‘me viene la regla’ o ‘estoy estresado por el trabajo’ no sirve para justificar maltrato y abuso.

Esa clase de relación es para los que entienden que una relación NO ES un asunto de dar y recibir, es dar y dar y después dar más porque cada uno sólo es responsable de lo que está dispuesto a dar. Esa idea torcida que tienen muchas personas que ‘hago por ti si tú haces por mí’ no tiene lugar en una relación de alta calidad. Y con esto no estoy aprobando ni condonando el abuso. Tampoco estoy reclutando mártires, las eternamente sufridas, ni víctimas profesionales. Es una mentalidad que dice ‘hago por ti porque yo soy así. Mi actitud no depende de quién tú eres, depende de quién yo he decidido ser en esta relación.’

Lo que digo es que nuestras relaciones y los resultados que obtenemos de ellas no son casualidad.

Muchas llegan y me preguntan ¿Y qué hace uno si la pareja es…? Y mi pregunta es ¿Y quién escogió a esa pareja?

¿Quieres una relación así? Entonces ¿qué tipo de persona estás dispuesto a ser para lograrlo?

Perdemos demasiado tiempo acusando a los demás porque estamos convencidos que todo lo malo que nos sucede es culpa de otros. Y no nos damos cuenta que la única persona a quien podemos cambiar es a nosotros mismos. Pero eso de mirar hacia dentro da miedo porque entonces nos tocará admitir que nos equivocamos y que escogimos mal porque nos dejamos llevar por el cabello lacio o por la billetera gorda. Nos toca mirarnos al espejo y confesar que no somos tan maravillosos como deberíamos ser para estas alturas de la vida, pero en lugar de usar eso como inspiración para mejorar, decidimos ir por la vida tropezando con la misma piedra… una y otra vez.

 

 

4 comentarios en “Lo que queremos

  1. Estoy de acuerdo, en algunos casos entregamos todo a esa otra persona sin esperar nada a cambio como debe ser, sin embargo, también debe identificarse cuando el otro esta dispuesto a ser feliz junto a tí, a superar los tropiezos y valorarte más allá de cualquier circunstancia que se presente.

  2. Muchas gracias Dinorah, tienes toda la razón, una tiene que aprender a no hacer la vista gorda con las señales que muestra la persona que estamos considerando para compartir nuestra vida juntos, y cada uno tiene que aprender a dar y dar como tú dices; yo soy una de las que tiene que aprender y poner en practica tus consejos, aprender a ser una mujer de calidad para aspirar a tener un hombre de calidad. De nuevo, muchas gracias y que Dios te bendiga super abundantemente! Felis y prospero año 2017!!!

  3. Increíble que tanta gente habla del discurso y no entienden la esencia, gracias por esa apertura de lo que realmente es una relación sana, es un verdadero ejemplo de que las cosas no son casualidad.

  4. Qué hermoso! Me encanta dar. Siempre creí ser una MAC y nunca pensé que a la gente no les gustaría una persona altruista. Hasta que un día desperté siendo la base de una torre humana. Eso no es malo si ere fuerte como yo pero tuve que re-aprender a decir NO. De veras me gusta dar, así que aprendí a hacer nuevas fronteras y establecer aduanas.

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