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Conflictos privados

Esta mañana cuando llegué a mi oficina decidí que ya era hora de escribir en mi blog. El único problema era que no tenía nada de inspiración. No podía recordar ningún evento reciente que me llamase tanto la atención como para merecer un comentario. Así que luego de varias horas de cero ideas, decidí ir al centro comercial más cercano a buscar inspiración.

Tal como lo imaginé, a pocos segundos de haber entrado encontré algo: una pareja discutía a todo volumen. Bueno, seré honesta, el hombre gritaba y la mujer trataba infructuosamente de susurrar sus respuestas para ver si él captaba y se calmaba. Pero no fue así. No tengo ni la menor idea de lo que había sucedido, sólo escuché al hombre decir: ¡pero yo soy tu esposo!

No importa quién halla fallado. Es imperdonable hacer espectáculos de esta índole en público y mucho más imperdonable es hacerlo en presencia de los niños. El hombre llevaba a un niño de unos dos años de edad en los brazos.

Te explico.
1. Hay pocos eventos más traumáticos en la vida de un niño que ver que a su madre se le maltrata. Así de sencillo. He visto hombres y mujeres adultos, muchos mayores de 50 años de edad que aún cuentan con lágrimas y dolor el día en que vieron que alguien le pegó o le gritó fuerte a la mamá.

2. Es mi conclusión profesional, entonces, que pelear delante de los hijos es abuso emocional.

3. Una cosa es tener diferencias de opiniones y discutir civilizadamente hasta llegar a un acuerdo y otra cosa es discutir a gritos con insultos.

4. Sólo una persona egoísta le grita a su pareja en público. (tampoco debe hacerlo en privado) Porque está tan enfocada en desahogarse que olvida que hay otras personas en el planeta que en verdad no tienen por qué participar del conflicto.

Seguí mi camino, hice mis comprar (tema para mi siguiente blog) y como 30 minutos después volví a pasar por la misma ruta y me encontré a la misma pareja ahora sentada conversando de una manera más normal. No entiendo por qué no se fueron, pero por lo menos ya no gritaba tanto el señor.

No permitas que tu pareja te humille ni en público ni en privado. Es muy difícil recuperar el respeto una vez que se haya perdido.


TheeErin / Foter / Creative Commons Attribution-ShareAlike 2.0 Generic (CC BY-SA 2.0)

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