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Inolvidable

Hace algunos días leí o escuché en alguna parte “Sé tan bueno, que no te puedan olvidar”. Creo que la persona se refería a uno como profesional, pero en verdad se aplica a todo. He estado pensando sobre esto bastante. Creo que una de las razones primordiales por las que a veces no surgimos o no obtenemos el éxito deseado en el ámbito laboral, artístico o profesional es precisamente porque somos otro del montón.

Especialmente si tienes un negocio de servicios, no puedes correr el riesgo a ser otro más. Si quieres ganar dinero, tienes que destacarte. Pareciera cosa de sentido común, pero no tienes idea de cuántas personas pierden clientes porque son fáciles de olvidar. Sucede a menudo en salones de belleza. En verdad, los dueños de salones deben prestar atención a las actitudes que tienen algunas de las mujeres que trabajan en estos lugares. No te puedo contar la cantidad de veces que he entrado a salones y todas se voltean a mirarme de pie a cabeza antes de atenderme. Y no sólo a mí, lo hacen con cualquiera que llegue por primera vez. ¿Crees que he regresado a alguno de esos?

Igual sucede en las fonditas. Tengo una en frente y un día se me antojó comer de allí. Pues me acerqué al mostrador y la chica (quien era nueva, por cierto) tenía esta actitud de “yo soy”. Hizo el gesto aquel popular en el que uno mueve la cabeza hacia arriba como preguntado ¿y tú qué? Pues, yo me fui.

Ni hablar de las clínicas estas privadas. Gracias a Dios, tengo buena salud y raras veces he tenido que ir a una de aquellas, pero tengo una al lado y he escuchado a la gente quejarse de lo groseras que son las recepcionistas. Como que no es suficiente que te sientas físicamente mal, vamos a hacerte sentir peor. Debe ser su lema.

Creo que aunque el salario que vayas a ofrecer a tus trabajadores sea poco, tienes que asegurarte que ellos entiendan que si ahuyentan al cliente, no habrá con qué pagarles. No puedes permitir que tus colaboradores conviertan tu negocio en otro del montón.

La gente se queja y se queja de que no hay oportunidades y que la cosa está difícil. Pero muchas veces lo que pasa es que tienen pereza de salirse del molde y brindar calidad.

Para volverse inolvidable será necesario dejar de echarle la culpa a la economía mundial y al gobierno y empezar a hacer cambios en la persona que ves cuando te miras al espejo.

ucumari / Foter / CC BY-NC-ND

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