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Por ahí

Con la llegada de los teléfonos celulares, mucha gente ha perdido la noción de la privacidad. En más de una ocasión me ha tocado ser testigo a la fuerza de medias conversaciones que hubiese preferido nunca haber escuchado. Creo que ya les conté de la joven en el almacén que, con lujo de detalles, le decía a un amante que ya no quería estar con él. En otra ocasión una joven iba caminando por la calle frente a mi casa y le decía a la persona en la línea que ya estaba en camino pero que estaba en un taxi atrapada en el tráfico. En más de una ocasión he escuchado a personas (particularmente hombres) contestar y decir que están en cierto lugar cuando es obvio que no es así. Recuerdo a un tipo en el supermercado temprano un domingo que dijo ‘aquí estoy, en mi cama todavía’. Lo que te quiero decir es que nunca sabrás con certeza si la persona en la línea te está diciendo la verdad en cuanto a su paradero.

Conversaba recientemente con una joven hermosa quien me decía que el esposo estaba a punto de dejarla. Le pregunté cómo podía estar tan segura de eso y me contestó que él le había dicho que ella lo agobiaba. Obviamente le pregunté a qué se debía ese comentario y me contestó que ella misma se extrañaba. Conversamos un poquito acerca de la manera en que se comunicaban como pareja y después de un rato me comentó:

-Bueno, lo llamo y le chateo todo el día. Ya sabe, lo normal. Si sé que ya salió del trabajo le pregunto por dónde viene, durante el día le pregunto qué está haciendo, a qué hora llega, con quién está conversando, con quién almorzó…’

Mientras me contaba, espontáneamente empecé a mover la cabeza. Ella se detuvo y me miró y le dije

-Amiguita, eso no es normal.

La chica puso una cara de completa confusión así que tuve que explicarle que en verdad, a ninguno de nosotros nos gusta sentirnos prisioneros ni que alguien nos tiene ‘chequeados’. Esa actitud de querer regular el tiempo y las actividades de otros demuestra inseguridad y abre las puertas para que nos mientan.

Siempre lo he dicho y lo seguiré diciendo. No me vengas a decir que no puedes confiar en tu pareja y que por eso lo tienes vigilado, porque mi respuesta sigue siendo la misma: si no confías plenamente en el hombre que tienes a tu lado, ¿por qué sigues en esa relación? ¿O será que crees que con montarle una persecución lograrás que te sea fiel? Si ese es tu pensar, permíteme decirte que estás equivocada. El hombre o la mujer que ha decidido ser infiel lo hará sin importar tu opinión y lo hará a pesar de todos los puestos de control que erijas.

¿Mi recomendación? Mejor búscate un pasatiempo interesante como leer, bailar, dibujar o nadar y ocupa tu tiempo en algo que te convierta en mejor persona. No vale la pena enfermarse ni amargarse por las decisiones de los demás, aunque nos duela.


capsicina ? / Foter / CC BY-NC-ND

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