enero 9, 2018

Tu segundo poder

A muchas personas les cuesta preguntar cuando no saben algo. Es más, creo que muchas veces se juzga y se critica al preguntón. Supongo que una persona que pregunta en exceso tiende a caer mal, pero a veces la gente prefiere hacer el ridículo con tal de no preguntar. Detrás de todo eso está el miedo a mostrarse débil, vulnerable o ignorante.

En muchas ocasiones les conté a mis estudiantes la historia del hombre que ahorró durante años para irse de crucero. Como no era rico y pensó que no le alcanzaría para comprar comida, llevó entre su equipaje una caja de galletas de soda y un bloque de queso añejo.

Tres veces al día cuando los demás pasajeros se acercaban a los distintos restaurantes a comer, el pasajero se encerraba en su cabina para comer sus galletas  y queso. Escuchaba a los demás comentar acerca de las comidas deliciosas que disfrutaban y poco a poco se llenaba de resentimiento porque él solamente podía permitirse galletas y queso.

Ya casi al final del recorrido un pasajero le preguntó a qué se debía que nunca lo veía comiendo con los demás. Le preguntó si era que tenía una dieta especial. Avergonzado y con mucho rencor admitió que no le habían alcanzado los ahorros para pagar los alimentos. Con mucha compasión el pasajero le explicó que el precio del crucero incluía las comidas.

La moraleja de la historia es clara: por no preguntar, este buen hombre se perdió de las delicias culinarias. O quizás sí hizo preguntas, pero las equivocadas.

Me imagino que una persona en su situación haría las preguntas comunes: ¿por qué a mí me sucede esto? ¿Por qué no puedo ser rico como los demás? ¿Por qué sólo traje galletas y soda? Estas preguntas todas son de víctima porque sus respuestas no ofrecen soluciones y la persona sigue sintiendo la frustración de su situación. Al enfrentar dificultades quien hace este tipo de preguntas simplemente permanecerá contemplando el problema sin ver una salida. ¿Qué respuesta se le puede dar a una pregunta como ‘¿por qué yo’? Porque eres feo, porque te engordaste, porque nadie te quiere, porque eres…

Pero si se cambia la pregunta a: ¿qué puedo hacer para cambiar esto? ¿En quién necesito convertirme para no seguir cometiendo este error? ¿Con quién puedo hablar para recibir orientación? ¿Qué sucedería si yo cambiara de actitud? ¿Qué más puedo hacer para mejorar esto? entonces sucederán los cambios y las transformaciones.

Cuando cambias la calidad de tus preguntas recibes soluciones en vez de respuestas aleatorias que no dan buenos resultados.

Empieza hoy mismo. Presta atención al tipo de preguntas que surgen en tu mente ante las dificultades porque tus preguntas tienen poder. Practiquemos.

  1. Acabas de recibir un diagnóstico negativo de salud. En lugar de caer en el rol de víctima y preguntar ‘¿por qué yo?  respira profundo y pregunta ‘¿qué puedo hacer para mejorar mi salud?’
  2. Tu negocio está mal. En lugar de buscar culpables, pregunta ‘¿qué pasos puedo tomar para aumentar los ingresos?’
  3. Tu matrimonio está débil. En lugar de sacar conclusiones acerca de los hombres o las mujeres, pregunta ‘¿qué cualidades puedo desarrollar para aprender a llevarme mejor con esta persona que he escogido?’
  4. El médico te dice que necesitas perder peso. En lugar de buscar excusas, pregunta ‘¿qué puedo cambiar en mi dieta o en mi rutina diaria para resolver este problema?’

¿Captaste? Recibirás respuestas cuando aprendas a hacer las preguntas correctas.

 

5 Comments

  1. Mercia Van Horne enero 9, 2018 10:42 pm

    Me encantó. Me incomoda que en mi país existen muchas oficinas sin orientadores. Llegas y no hay a quién preguntar para resolver apropiadamente. O recibes información incompleta y tardas màs de lo necesario en resolver. Aveces pareciera que se deleitan en confundirte. la Paciencia es una virtud que pocos tienen.

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  2. Joy Philip enero 10, 2018 3:56 am

    Excelente blog las cosas bellas que nos perdemos de hacer y de lograr por no utilizar el poder que todos tenemos dentro.
    Siempre es bueno que nos recuerdes que tenemos todo lo que necesitamos para salir adelante. Simplemente hay que hacer las preguntas correctas y las respuestas nos muestran el rumbo a seguir. La diferencia de enfoque es maravillosa. Muchas gracias por hacer la diferencia, al leer tus blogs siempre aprendo, son prácticos, se ajustan a la realidad y me abren los ojos de que siempre existe otra opción.

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  3. Sonia enero 10, 2018 7:56 am

    Buenos dias
    sus comentarios son muy atinados y estoy muy agradecida por la orientacion y reflexion de sus comentarios
    Usted esta ayudando a muchas personas siga adelante y que Dios la siga guiando

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    • Dinorah Blackman enero 10, 2018 8:48 am

      Gracias, Sonia! Bendiciones para ustedes también

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  4. Karol enero 10, 2018 10:55 am

    La victimización es de lo más común, lamentablemente, por lo cual es difícil ver las opciones que tenemos para ser mejores cada día y mejorar nuestro entorno.

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