January 20, 2019

Afecta a todos

Llevo años diciendo que una actitud negativa puede ser contagiosa, pero no me había percatado que también afecta a espectadores inocentes que no tienen nada que ver con tu drama personal.

Todos los que me conocen bien saben que me encanta ir al supermercado. Es más, cuando visito otros países me aseguro de pasar por un supermercado pues creo que es el lugar más indicado para observar la conducta humana auténtica.

Pues esta mañana tempranito fui a un supermercado pequeño en mi comunidad. Recogí todo lo que necesitaba en ese momento y me dirigí hacia la caja (eran como 15 artículos). Por tratarse de un domingo de mañana, habían tres de las cuatro cajas habilitadas y cada una tenía una fila relativamente larga.

Me acerqué a la caja que parecía tener menos personas. Delante de mí estaba un señor entre 55 y 65 años de edad con un pequeño de 5 ó 6 años. El señor sólo llevaba 5 artículos: goma de mascar, papitas, ositos de goma, un periódico y una libra de ñampí (chamol). Cuando la cajera le dijo el total de sus compras, el hombre protestó porque no quería gastar más de $3 y el ñampí era lo más costoso que llevaba. Entonces decidió dejarlo, no sin antes quejarse del abuso de los dueños del supermercado por poner esos precios ‘inaccesibles’. La cajera mandó a llamar a la supervisora para que eliminara el producto del total. A la supervisora le tomó 3 minutos llegar a la caja. Mientras tanto el señor seguía con la queja de lo caro que estaba el ñampí y que a ese precio no estaba interesado en llevarlo. Cada vez que hablaba se volteaba a mirarme esperando que yo participara de su drama, pero de mi boca no salió ni una palabra.

Ya todas mis compras estaban sobre la cinta transportadora así que decidí quedarme a esperar que se resolviera el asunto, pero el joven detrás de mí recogió sus tres artículos y se fue a otra caja.

Después de que la supervisora cancelara la compra, la cajera le dio el nuevo total al señor quien seguía quejándose del precio del ñampí. Él le pasó un billete de $20 pero la caja se rehusó a abrir. Por más que la joven jaló y empujó y presionó botoncitos, la caja siguió cerrada. Miré mis artículos y pensé en la pereza que me daba meterlo todo al carrito y dirigirme a otra caja. La cajera volvió a pedir que le llamaran a la supervisora. En ese momento el señor decidió salir a buscar la cantidad exacta de sus compras que eran menos de $3 y yo empecé a meter mis cosas de vuelta al carrito.

Apenas el señor salió del supermercado, la cajera recogió el resto de mis compras y se dirigió a la caja de al lado (que estaba vacía) para cobrarme. Me saludó con mucha dulzura y se disculpó por lo que había sucedido con el señor. El señor volvió a entrar, le dio la cantidad exacta a la cajera y nuevamente se quejó por el precio del ñampí.

Por supuesto que el señor estaba en todo su derecho y nadie debe juzgar ni mandar sobre el bolsillo ajeno. Pero lo que no estuvo bien fue el espectáculo que montó. Seguramente algún otro comprará el ñampí sin importarle el precio y otro notará el precio y decidirá no comprarlo… sin tener que vociferar.

Al retirarme del supermercado vi que la supervisora había abierto la caja anterior sin problemas. Y entonces entendí dos cosas: Creamos con nuestras palabras y cuando tienes una actitud negativa terminas afectando a las personas a tu al rededor.

3 Comments

  1. Mercia Van Horne January 21, 2019 12:22 am

    He visto escenas similares en diversas ocaciones. Llamamos caro algo que no conviene a nuestro presupuesto o que simplemente no estamos dispuestos a pagar. La verdad es que he visto buseros lanzar al suelo cinco dólares del pasajero porque no tenía para cambiarle. He visto maestras gritarle al estudiante cansada de que el sujeto se comporte como un mono que ha consumido demasiado azúcar. He visto a Directores de escuela insultar y humillar al maestro frente a colegas como si fuera piltrafa. Todavía el ser humano, en su mayoría, piensa que ‘su superioridad es tal’ que no necesitan respetar a otros. Qué pobresa espiritual!

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  2. Beatriz January 21, 2019 4:09 am

    Hola cariño es un gusto para mi leerte.
    A veces las personas largan sus suciedades internas en cualquier sitio y delante cualquier persona, ej. Ese artículo quizás era caro para él, y no para otros.
    Me paso a mi escuchar a una mujer , hablar muy mal y criticar duramente a mujeres que se maquillan , solo porque ella no se maquilla???
    Es ridiculo.

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  3. Karol January 21, 2019 10:27 am

    El drama es parte de buscar siempre aceptación y que los demás participen de la situación. Que manera de arruinarse ellos los momentos y lo peor es que lo hacen frente a los niños que mas adelante serán los adultos, que si no hacen cambios en ellos, seguirán copiando esos patrones de conducta negativos.

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